El control parental de Mac y Windows

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Esta entrada va dirigida no solo a padres, madres o tutores, sino a toda persona que utilice el mismo PC que suelen usar menores de edad. Es decir, que seas quién seas, si tu PC está disponible para algún menor, deberías echar un vistazo a cuáles son las mejores formas de controlar o restringir el contenido o uso inadecuado de los dispositivos. A continuación analizamos el control parental de Mac y Windows.

Esta información la compartimos ahora porque es en vacaciones cuando los pequeños de casa pueden dedicar (y dedican) más tiempo a las nuevas tecnologías, tanto a los PC, como a los dispositivos móviles, como a las consolas con acceso a Internet. Conscientes de la inseguridad y la falta de control en este ámbito, los dos principales sistemas (Windows y Apple) intentan aportarnos herramientas con las que evitar que la experiencia de los menores sea negativa y se convierta en un problema dificil de identificar.

Por su parte, Windows 10 ya viene actualizado con las últimas técnicas de control parental. Mediante la opción de administrar cuentas, tendremos múltiples opciones de configuración, tanto con distintos perfiles para cada uno de los individuos que vayan a utilizar el dispositivo, como por la diferenciación por edades. Así, cada perfil o usuario está conectado a una cuenta de Windows, por lo que también debemos sincronizar las cuentas de forma online, es decir, tener enlazado el árbol de cuentas familiares. Los pasos a seguir son: ir a “Configuración“, acceder a “Cuentas” y, en el apartado “Familia y otros usuarios“, acceder a “Agregar familiar“. Una vez aquí, tendremos la opción de agregar un menor, el cual debe tener una cuenta de Windows (de no tenerla te facilitará la creación) desde donde aceptar la invitación. Ahora solo queda acceder a “Panel de control” para administrar y limitar el contenido accesible desde las distintas cuentas. Además, el propio Windows también informa de los sitios web poco recomendables para menores. En el caso de que nos parezca poco, podemos activar la búsqueda segura del navegador Bing, hacer nuestra propios lista de webs no permitidas… Por ejemplo, en el apartado “Aplicaciones y juegos” tenemos la opción de limitar los juegos y aplicaciones de forma manual (eligiendo cuales queremos bloquear) o usando el sistema de clasificación por edades PEGI. I si queremos ir más allá, desde “Tiempo de pantalla” podemos programar en qué franja horaria o durante cuánto tiempo puede usarse una cuenta.

Por otra parte, si nuestro dispositivo habitual utiliza el sistema operativo de Apple, éste dedica todo un apartado para solucionar estos posibles problemas de control parental. Para ello, accedemos al menú de “Preferencias del sistema” y seleccionamos “Controles parentales“. Una vez aquí ya podemos crear la cuenta para que la usen los más pequeños, tanto si queremos una nueva cuenta como si queremos modificar una existente adaptándola a los menores que la usen. Desde la ventana de “Control parental” se nos presentan diferentes opciones de control para tratar el contenido de una forma más específica: accede a “Aplicaciones” para limitar el uso de aplicaciones y hasta generar un bloqueo del Dock que evita cualquier modificación de estas normas de uso; accede a “Internet” para bloquear automáticamente el uso de ciertos sitios web o crea tu propia lista de sitios de confianza; accede a “Personas” para restringir el uso del correo electrónico, que en manos inexpertas también puede ser muy peligroso, permitiendo el contacto del menor con otros usuarios del Messenger o hasta del Game Center; accede a “Tiempo” para ajustar los horarios de uso y duración de la conexión; por último, accede a “Otros” para usar otras opciones de seguridad, como desactivar la cámara incorporada en el dispositivo, bloquear palabras malsonantes en el Diccionario, bloquear el cambio de contraseñas, etc.

Finalmente, debemos ser conscientes de que las prohibiciones y bloqueos protegen al menor en caso de que intente acceder a un contenido perjudicial para él, pero no tenemos que caer en el error de dejar toda la responsabilidad educativa en manos de un sistema de control de contenidos. Este sistema, que tanto nos ayuda, no deja de ser eso, una ayuda. Por tanto, debemos tener claro que la correcta educación de nuestros niños en materia tecnológica no debe basarse en la prohibición y el bloqueo. Por muy bueno que sea el control parental de Mac y Windows, para que funcione tiene que incluir explicación, debate y concienciación de los porqués de las prohibiciones y de los problemas que podemos tener si no las cumplimos.

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