Juegos de Atari para nostálgicos

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Puede que hoy en día, al hablar de consolas y sistemas de videojuegos, muchos piensen en la guerra actual entre Sony y Microsoft. Quizá algunos, más veteranos, recuerden la confrontación entre Nintendo y Sega en los noventa. Otros rememorarán sus batallitas de los años ochenta con Spectrum, Amstrad y Commodore… Pero solo algunos os acordaréis del origen de todo esto, allá en la década de los setenta: de las videoconsolas y juegos de Atari. ¿Quieres recordar aquella época con nosotros?

Una historia del ocio electrónico: los juegos de Atari

Recorrer la vida y obra de Atari es, en cierto modo, un paseo por toda la historia de los videojuegos. La empresa, fundada en 1972, participó en la creación de algunas de las más primitivas máquinas recreativas, las primeras consolas domésticas, multitud de títulos legendarios de la edad de oro de los arcades… Pero Atari también vivió momentos muy duros. El auge y caída de esta marca es una de las grandes epopeyas de la historia del ocio electrónico y de un mercado que hoy mueve cantidades inabarcables de fans y de dinero.

La entrada de los arcades en los cuartos de estar: Atari 2600

Corría 1977 cuando esta compañía se atrevió a lanzar al mercado un producto tan extraño como lleno de posibilidades: la mítica Atari 2600. Y es que, aunque ya habían estado presentes desde el origen de las máquinas arcade e incluso habían tanteado el mercado con su versión doméstica de Pong un par de años antes, lo cierto es que muchos consideran a Atari 2600 como la primera videoconsola propiamente dicha. Esta máquina, también conocida como Atari VCS (Video Computer System) era la primera en presentar cartuchos intercambiables con diferentes juegos.

Durante los primeros años de la década de los ochenta serían las conversiones de juegos de naves antiguos y salones arcade los que provocarían el auge en las ventas de la máquina, encabezadas por Space Invaders, Missile Command, Frogger, Donkey Kong o Pac-Man. Pero los juegos propios también irían abriéndose paso por su catálogo; algunos de ellos, como Pitfall!, llegaron a tener secuelas y versiones en multitud de sistemas, desde NES a Mega Drive, SNES o Playstation. Otros, como Adventure serían pioneros en géneros como el RPG.

De hecho, la palabra con la que mejor puede definirse a Atari es precisamente esa: pioneros. Y revolucionarios. A comienzos de aquella década parecía impensable que nadie pudiera hacerles sombra en el sector… Y así habría sido, de no ser por Steven Spielberg.

E.T., la caída de Atari y el descrédito del videojuego

Inexplicablemente, corría 1982 cuando Atari pagó una enorme cantidad de dinero por los derechos de E.T., el extraterrestre, la famosa película de Spielberg que llenaba salas de cine por todo el planeta y, a continuación, desarrolló y publicó el considerado como peor videojuego de la historia. Circulan muchas leyendas en torno a este acontecimiento, principalmente sobre enormes cargamentos de cartuchos enterrados en el desierto de Nevada. Tanto si son ciertas como si no, eso no es lo importante: lo importante es que este fiasco casi se lleva por delante tanto a la compañía como al propio mercado de las consolas domésticas. A Nintendo, la próxima abanderada del sector, le costaría sangre, sudor y lágrimas conseguir que el público norteamericano volviese a comprar una videoconsola después de semejante decepción… Pero esa es otra historia.

El caso es que Atari nunca volvió a gozar de una popularidad como la que había tenido hasta entonces, y las millonarias pérdidas que sufrió la harían entrar en una espiral de decadencia de la que no saldría jamás.

La lenta agonía de Atari

La empresa continuaría existiendo, produciendo hardware y publicando software, pero los juegos de Atari ya no eran garantía de calidad para el usuario. Ninguna de sus máquinas volvió a tener el éxito que tuvo Atari 2600; ni Atari Lynx, una portátil que fue masacrada sin compasión por Nintendo Game Boy, ni siquiera Atari Jaguar, la primera consola de la generación de los 64 bits con años de diferencia.

Como desarrolladora, sufrió varios cambios de manos a lo largo de la década de los noventa, fragmentándose en filiales y compañías secundarias que siempre terminaban por desaparecer. Lo poco que queda de la empresa original a día de hoy está en manos de los estudios Infogrames. Aún así, durante el siglo XXI ha tenido un discreto papel como distribuidora internacional de varios juegos de cierto renombre: Fahrenheit, la serie Dragon Ball Z: Budokai, el primer título de The Witcher, o los últimos Alone in the Dark.

Lo cierto es que apenas se trata de una sombra de lo que una vez fue.

¿Recuerdas los juegos de naves antiguos y salones arcade?

Aunque la historia de esta genial compañía es triste, lo cierto es que a todos los fans de los videojuegos antiguos nos queda el recuerdo de aquellas tardes en los salones recreativos disfrutando de juegos de naves espaciales con los que pasábamos las horas embobados. El ya mencionado Space Invaders, Asteroids, Centipede, Defenders

La edad de oro de Atari y la del arcade fueron una misma cosa; eso, pese a todas las malas decisiones y el hundimiento que llegarían más tarde, no se lo quita nadie. Y es que los fans de estos juegos se cuentan por miles y muchos de ellos estarían encantados de poder volver a aquella época aunque fuera solo por unos minutos. Es para ellos para los que se ha creado Polycade.

Así que, ¿también eres un fan de los videojuegos antiguos?

Polycade es el proyecto que ha puesto en marcha Tyler Bushnell, hijo de uno de los cofundadores de Atari. Se trata de una empresa que busca crear un híbrido entre las clásicas máquinas recreativas y tiendas online con comunidad gamer incorporada como Steam: arcades con un extenso catálogo de juegos clásicos y no tan clásicos, conectadas a la red y a otros jugadores. Puedes echarle un vistazo aquí.

Desde luego, si eres un amante de los juegos de Atari es un proyecto al que seguir la pista muy de cerca. ¿No te lo parece?

 

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